domingo, 9 de diciembre de 2012

¿Por qué algunas voces llegan más lejos que otras?


Esto es porque incluyen frecuencias de alrededor de 3.000Hz, cuando la mayor parte del habla humana es de entre 80 y 250 hercios.
Los sonidos del habla se producen por la vibración de dos pequeños pliegues llamados cuerdas vocales dentro de nuestra laringe, que interrumpen el flujo de aire desde los pulmones y crean ráfagas de distintas frecuencias.
El aire vibrante viaja entonces a través de la garganta, la boca y el tracto vocal, que amplifica el sonido tanto como un órgano de tubos.
Los tractos vocales que se restringen justo por encima de las cuerdas vocales tienden a amplificar frecuencias más altas.
Las personas con voces estruendosas tienen cuerdas vocales que producen frecuencias altas y tractos vocales que las amplifican.
Algunos tienen voces que llegan lejos de forma natural, pero otros se entrenan para crear lo que se llama "formante de altavoz" para aumentar la potencia de su voz.

¿Por qué algunas voces llegan más lejos que otras?


Esto es porque incluyen frecuencias de alrededor de 3.000Hz, cuando la mayor parte del habla humana es de entre 80 y 250 hercios.
Los sonidos del habla se producen por la vibración de dos pequeños pliegues llamados cuerdas vocales dentro de nuestra laringe, que interrumpen el flujo de aire desde los pulmones y crean ráfagas de distintas frecuencias.
El aire vibrante viaja entonces a través de la garganta, la boca y el tracto vocal, que amplifica el sonido tanto como un órgano de tubos.
Los tractos vocales que se restringen justo por encima de las cuerdas vocales tienden a amplificar frecuencias más altas.
Las personas con voces estruendosas tienen cuerdas vocales que producen frecuencias altas y tractos vocales que las amplifican.
Algunos tienen voces que llegan lejos de forma natural, pero otros se entrenan para crear lo que se llama "formante de altavoz" para aumentar la potencia de su voz.

Una mutación en un gen predispone al alcoholismo en adolescentes


Según un trabajo que se publica en PNAS algunas persona tienen una mayor predisposición al alcoholismo que otras. Y el responsable, asegura la investigación, es una variante del gen RASGRF-2.
De acuerdo con la investigación coordinada por Gunter Schumann, del Instituto de Psiquiatría del Kings College de Londres (Reino Unido) los adolescentes que son portadores de esta variación genética beben con más frecuencia a los 16 años que aquellos con ninguna variación en el gen, según una nueva investigación.
Se sabe que el alcohol y otras drogas adictivas activan el sistema dopaminérgico en el cerebro, que es el responsable de los sentimientos de placer y recompensa, y que, de acuerdo con este ensayo, aumentan en el caso de las personas con esta variación genética. Schumann señala que han visto que el citado gen desempeña un papel crucial en el control por el cual el alcohol estimula el cerebro para liberar dopamina y, por lo tanto, desencadenar la sensación de recompensa. «Así que, si las personas tienen una variación genética del gen RASGRF-2, la sensación de recompensa es mucho mayor, lo que les incita a seguir bebiendo», comenta Schumann.
En el trabajo, los investigadores primero analizaron el papel del gen en modelos animales. Así, estudiaron ratones sin el gen RASGRF2 para ver cómo reaccionaban al alcohol y detectaron que su ausencia estaba relacionado con una disminución significativa en la actividad de búsqueda de alcohol. Tras la ingesta de alcohol, la carencia del gen evitaba que el cerebro liberara dopamina en un área determinada del cerebro y tuviera cualquier sentido de recompensa.

Posteriormente, los investigadores comprobaron sus resultados gracias al análisis de escáneres cerebrales de 663 niños de 14 años de edad, que todavía no habían tomado grandes cantidades de alcohol: los resultados demostraron que los individuos con variaciones genéticas en el gen RASGRF2 tenían mayor activación del área estriado ventral del cerebro (que participa en la liberación de dopamina) al anticipar la recompensa en una tarea cognitiva. Esto sugiere, aseguran, que las personas con una variación genética en el RASGRF-2 liberan más dopamina cuando se anticipa una recompensa y por lo tanto obtienen más placer de la experiencia.Al realizar el experimento con jóvenes de 16 años que ya tomaban alcohol regularmente, se observó esa variación en el gen.

Una mutación en un gen predispone al alcoholismo en adolescentes


Según un trabajo que se publica en PNAS algunas persona tienen una mayor predisposición al alcoholismo que otras. Y el responsable, asegura la investigación, es una variante del gen RASGRF-2.
De acuerdo con la investigación coordinada por Gunter Schumann, del Instituto de Psiquiatría del Kings College de Londres (Reino Unido) los adolescentes que son portadores de esta variación genética beben con más frecuencia a los 16 años que aquellos con ninguna variación en el gen, según una nueva investigación.
Se sabe que el alcohol y otras drogas adictivas activan el sistema dopaminérgico en el cerebro, que es el responsable de los sentimientos de placer y recompensa, y que, de acuerdo con este ensayo, aumentan en el caso de las personas con esta variación genética. Schumann señala que han visto que el citado gen desempeña un papel crucial en el control por el cual el alcohol estimula el cerebro para liberar dopamina y, por lo tanto, desencadenar la sensación de recompensa. «Así que, si las personas tienen una variación genética del gen RASGRF-2, la sensación de recompensa es mucho mayor, lo que les incita a seguir bebiendo», comenta Schumann.
En el trabajo, los investigadores primero analizaron el papel del gen en modelos animales. Así, estudiaron ratones sin el gen RASGRF2 para ver cómo reaccionaban al alcohol y detectaron que su ausencia estaba relacionado con una disminución significativa en la actividad de búsqueda de alcohol. Tras la ingesta de alcohol, la carencia del gen evitaba que el cerebro liberara dopamina en un área determinada del cerebro y tuviera cualquier sentido de recompensa.

Posteriormente, los investigadores comprobaron sus resultados gracias al análisis de escáneres cerebrales de 663 niños de 14 años de edad, que todavía no habían tomado grandes cantidades de alcohol: los resultados demostraron que los individuos con variaciones genéticas en el gen RASGRF2 tenían mayor activación del área estriado ventral del cerebro (que participa en la liberación de dopamina) al anticipar la recompensa en una tarea cognitiva. Esto sugiere, aseguran, que las personas con una variación genética en el RASGRF-2 liberan más dopamina cuando se anticipa una recompensa y por lo tanto obtienen más placer de la experiencia.Al realizar el experimento con jóvenes de 16 años que ya tomaban alcohol regularmente, se observó esa variación en el gen.

Identifican dónde nacen las nuevas células cardiacas


¿Cómo y dónde se regeneran las células cardiacas? Desde hace tiempo los investigadores han tratado de identificar la fuente de las nuevas células cardíacas adultas y determinar la capacidad del corazón de los mamíferos para autoregenerarse. Ahora, gracias a un estudio que se publica en Nature ya se puede localizar la fuente de las células cardíacas: según el trabajo, son las propias células del músculo cardíaco preexistentes las que se dividen lentamente para generar más células musculares en el corazón.
Hasta ahora se sabía que en el corazón se generan nuevas células, pero se desconocía como nacían y con qué frecuencia. En la nueva investigación, realizada en el Hospital de Mujeres Brigham (EE.UU.), gracias a un sofisticado sistema de imagen (espectrometría de masas de isótopos de múltiples imágenes), se han localizado dichas células cardiacas y se ha logrado describir sus orígenes.
Con el uso de esta técnica, el equipo de Richard Lee, ha demostrado que el proceso de regeneración se reduce con la edad, pero aumenta después de un ataque cardíaco en la zonas próximas a la lesión. El estudio muestra además que las células progenitoras cardíacas, una fuente discutida de nuevas células, no parecen tener un papel importante en el mantenimiento del corazón, y que probablemente su función después de una lesión sea limitada. En su lugar, subraya Lee, las células musculares del corazón o cardiomicocitos preexistentes son la fuente dominante.
Datos sorprendentes
Los investigadores se sorprendieron al encontrar que las nuevas células del músculo cardíaco surgían, principalmente, de las actuales células del músculo del corazón, en vez de las células madre. E incluso, tras un ataque al corazón, la mayoría de las nuevas células del corazón nacieron a partir de células cardíacas preexistentes, y no de las células madres, como siempre se había creído.
«Nuestros datos muestran que los cardiomiocitos adultos son los principales responsables de la generación de nuevos cardiomiocitos y que, a medida que envejecemos, perdemos parte de esta capacidad para formar nuevas células cardíacas -explica Lee-. Esto significa que estamos perdiendo nuestro potencial para reconstruir el corazón en la segunda mitad de la vida, justo cuando más nos atacan las enfermedades del corazón. Si somos capaces de desentrañar por qué ocurre esto, es posible que podamos avanzar en la regeneración cardiaca».
ARN regenerativo
En otro trabajo que también se publica en Nature, el equipo de Mauro Giacca, del Instituto Internacional de Ingeniería Genética y Biotecnología de Trieste (Italia), ha identificado una serie de fragmentos cortos de ARN (40 microARN) que pueden estimular la regeneración cardiaca después de un ataque al corazón.
Giacca explica que estos diferentes 40 microARN estimulan la proliferación de células del músculo cardiaco de los ratones. Y, cuando se inyectaron los dos microRNAs más potentes en el corazón de los ratones que habían sufrido un infarto, observaron una reducción del tamaño de la lesión infartado y una recuperación funcional casi total del corazón.

Identifican dónde nacen las nuevas células cardiacas


¿Cómo y dónde se regeneran las células cardiacas? Desde hace tiempo los investigadores han tratado de identificar la fuente de las nuevas células cardíacas adultas y determinar la capacidad del corazón de los mamíferos para autoregenerarse. Ahora, gracias a un estudio que se publica en Nature ya se puede localizar la fuente de las células cardíacas: según el trabajo, son las propias células del músculo cardíaco preexistentes las que se dividen lentamente para generar más células musculares en el corazón.
Hasta ahora se sabía que en el corazón se generan nuevas células, pero se desconocía como nacían y con qué frecuencia. En la nueva investigación, realizada en el Hospital de Mujeres Brigham (EE.UU.), gracias a un sofisticado sistema de imagen (espectrometría de masas de isótopos de múltiples imágenes), se han localizado dichas células cardiacas y se ha logrado describir sus orígenes.
Con el uso de esta técnica, el equipo de Richard Lee, ha demostrado que el proceso de regeneración se reduce con la edad, pero aumenta después de un ataque cardíaco en la zonas próximas a la lesión. El estudio muestra además que las células progenitoras cardíacas, una fuente discutida de nuevas células, no parecen tener un papel importante en el mantenimiento del corazón, y que probablemente su función después de una lesión sea limitada. En su lugar, subraya Lee, las células musculares del corazón o cardiomicocitos preexistentes son la fuente dominante.
Datos sorprendentes
Los investigadores se sorprendieron al encontrar que las nuevas células del músculo cardíaco surgían, principalmente, de las actuales células del músculo del corazón, en vez de las células madre. E incluso, tras un ataque al corazón, la mayoría de las nuevas células del corazón nacieron a partir de células cardíacas preexistentes, y no de las células madres, como siempre se había creído.
«Nuestros datos muestran que los cardiomiocitos adultos son los principales responsables de la generación de nuevos cardiomiocitos y que, a medida que envejecemos, perdemos parte de esta capacidad para formar nuevas células cardíacas -explica Lee-. Esto significa que estamos perdiendo nuestro potencial para reconstruir el corazón en la segunda mitad de la vida, justo cuando más nos atacan las enfermedades del corazón. Si somos capaces de desentrañar por qué ocurre esto, es posible que podamos avanzar en la regeneración cardiaca».
ARN regenerativo
En otro trabajo que también se publica en Nature, el equipo de Mauro Giacca, del Instituto Internacional de Ingeniería Genética y Biotecnología de Trieste (Italia), ha identificado una serie de fragmentos cortos de ARN (40 microARN) que pueden estimular la regeneración cardiaca después de un ataque al corazón.
Giacca explica que estos diferentes 40 microARN estimulan la proliferación de células del músculo cardiaco de los ratones. Y, cuando se inyectaron los dos microRNAs más potentes en el corazón de los ratones que habían sufrido un infarto, observaron una reducción del tamaño de la lesión infartado y una recuperación funcional casi total del corazón.

La bombilla de plástico que puede acabar con los fluorescentes


El motivo es que han desarrollado una nueva bombilla de plástico que, según explican, es más eficiente, no parpadea, no se rompe y no quema. Además, emite luz blanca y suave, sin el brillo amarillento de los tubos o la coloración azulada de los LEDs.
La nueva tecnología de iluminación está basada en la tecnología del campo inducido sobre un polímero electroluminiscente (FIPEL). mEl equipo utilizó la nanoingeniería para crear un foco de luz completamente nuevo que se describe en la revista Electrónica Orgánica. El dispositivo está hecho de tres capas de un polímero emisor moldeable blanco mezclado con una pequeña cantidad de nanomateriales que brillan cuando son estimulados para crear luz blanca y brillante perfectamente similar a la luz del Sol, la que prefiere el ojo humano. Sin embargo, se pueden hacer en cualquier color y forma tanto para lámparas de hogar como para su uso en oficinas.
Sin peligro
Sus creadores aseguran que esta nueva solución de alumbrado es al menos dos veces más eficiente que las lámparas fluorescentes compactas (CFL) y se sitúa a la par con los LEDs, pero estas bombillas no se rompen y contaminan una casa como las fluorescentes ni emiten una luz azulada como los LEDs. Más allá de su uso en hogares y lugares de trabajo, Carroll considera que también puede emplearse en grandes iluminaciones, como marquesinas de las tiendas o carteles para autobuses o vagones de metro.
Los FIPEL parecen ser también de larga duración. Carroll asegura que ha trabajado con uno durante toda una década.
http://www.abc.es/ciencia/20121204/abci-bombilla-plastico-puede-acabar-201212041347.html