Mostrando entradas con la etiqueta salto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta salto. Mostrar todas las entradas

domingo, 21 de octubre de 2012

Felix Baumgartner, el primer hombre en romper la barrera del sonido


El austriaco Felix Baumgartner consiguió realizar este domingo un salto sin precedentes desde el borde del espacio, a una altura de los 39 kilómetros (39.045 metros), durante el cual también logró alcanzar una velocidad máxima de 1.342 kilómetros por hora y romper con la barrera del sonido.
Tras el descenso, en el estado de Nuevo México (Estados Unidos), Baumgartner sostuvo una conversación con periodistas en la que señaló que estuvo muy cerca de abortar el salto, debido a que el visor de su casco se congeló. También dijo que debió luchar para controlar los giros, antes de abrir el paracaídas.
"Durante unos segundos pensé que iba a perder el sentido", afirmó el deportista de 43 años. "Ha sido muy difícil. Estás deshidratado, estás cansado. Ahí arriba es un mundo distinto, el cuerpo reacciona de forma diferente".
La hazaña -que comenzó a planearse hacer siete años- fue transmitida en vivo por televisión gracias a las cámaras de video que fueron instaladas en la cápsula en la que viajó hasta alcanzar la altura requerida, con la ayuda de un enorme globo de helio. Fue posible ver a Baumgartner abriendo la compuerta, justo antes de saltar.
Luego hubo un período de incertidumbre. Las imágenes de la caída libre solo fueron transmitidas minutos después, cuando se tuvo la certeza de que el récord se había conseguido. Solo los últimos mil metros fueron con paracaídas.
Baumgartner logró controlar el descenso sin perder la consciencia o sufrir una hemorragia cerebral en casos de girar de forma descontrolada.
Los riesgos
El viaje de Baumgartner tomó 10 minutos, de los cuales duró casi la mitad en caída libre.
Nadie ha llegado tan alto en un globo ni había intentado hacer un salto desde semejante altura.
Hay inmensos riesgos involucrados en la proeza del austriaco. En donde estuvo, la presión del aire es 2% menor de lo que es a nivel del mar, lo que hace imposible respirar sin un suministro de oxígeno.
Las otras personas que habían intentado romper los registros existentes para la caída libre más alta, más rápida y más larga perdieron sus vidas en el intento.
Los ingenieros hicieron todo lo posible para contener los riesgos. Contruyeron, entre otras cosas, una cápsula especial a presión una para llevar al austriaco a la estratosfera con la ayuda de un globo de helio.
Baumgartner usó un traje a presión de nueva generación, una evolución de la ropa protectora naranja usada por los astronautas en los lanzamientos de cohetes.

Felix Baumgartner, el primer hombre en romper la barrera del sonido


El austriaco Felix Baumgartner consiguió realizar este domingo un salto sin precedentes desde el borde del espacio, a una altura de los 39 kilómetros (39.045 metros), durante el cual también logró alcanzar una velocidad máxima de 1.342 kilómetros por hora y romper con la barrera del sonido.
Tras el descenso, en el estado de Nuevo México (Estados Unidos), Baumgartner sostuvo una conversación con periodistas en la que señaló que estuvo muy cerca de abortar el salto, debido a que el visor de su casco se congeló. También dijo que debió luchar para controlar los giros, antes de abrir el paracaídas.
"Durante unos segundos pensé que iba a perder el sentido", afirmó el deportista de 43 años. "Ha sido muy difícil. Estás deshidratado, estás cansado. Ahí arriba es un mundo distinto, el cuerpo reacciona de forma diferente".
La hazaña -que comenzó a planearse hacer siete años- fue transmitida en vivo por televisión gracias a las cámaras de video que fueron instaladas en la cápsula en la que viajó hasta alcanzar la altura requerida, con la ayuda de un enorme globo de helio. Fue posible ver a Baumgartner abriendo la compuerta, justo antes de saltar.
Luego hubo un período de incertidumbre. Las imágenes de la caída libre solo fueron transmitidas minutos después, cuando se tuvo la certeza de que el récord se había conseguido. Solo los últimos mil metros fueron con paracaídas.
Baumgartner logró controlar el descenso sin perder la consciencia o sufrir una hemorragia cerebral en casos de girar de forma descontrolada.
Los riesgos
El viaje de Baumgartner tomó 10 minutos, de los cuales duró casi la mitad en caída libre.
Nadie ha llegado tan alto en un globo ni había intentado hacer un salto desde semejante altura.
Hay inmensos riesgos involucrados en la proeza del austriaco. En donde estuvo, la presión del aire es 2% menor de lo que es a nivel del mar, lo que hace imposible respirar sin un suministro de oxígeno.
Las otras personas que habían intentado romper los registros existentes para la caída libre más alta, más rápida y más larga perdieron sus vidas en el intento.
Los ingenieros hicieron todo lo posible para contener los riesgos. Contruyeron, entre otras cosas, una cápsula especial a presión una para llevar al austriaco a la estratosfera con la ayuda de un globo de helio.
Baumgartner usó un traje a presión de nueva generación, una evolución de la ropa protectora naranja usada por los astronautas en los lanzamientos de cohetes.

sábado, 20 de octubre de 2012

Así lo vivió Félix Baumgartner en su hazaña espacial


Felix Baumgartner saltó una sola vez, pero su hazaña se repitió en tantas portadas de periódicos y pantallas digitales, la zambullida en la estratosfera fue tan rentable en términos de marketing, que la sensación era la de un salto mútiple e infinito. Varios días después de su hazaña continúan llegando imágenes de su salto infinito. Esta vez desde la cámara que el deportista llevaba acoplada a su cuerpo.
"Un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para el marketing de las bebidas energéticas", rezaba un "tweet" tras el salto desde una cápsula a 39 kilómetros de altura que terminó con el aventurero de 43 años aterrizando a la perfección, caminando, en un suave descenso con paracaídas.
En su vuelo hacia el planeta Tierra y el desierto de Nuevo México, Baumgartner quebró tres de los cuatro récords posibles, entre ellos el de romper a 1.342,8 kilómetros por hora y sin ayuda mecánica la barrera del sonido. Pero hubo un cuarto récord que escapaba a su control, el de millones de personas enamoradas de su loca aventura en una tarde/noche de domingo.

Así lo vivió Félix Baumgartner en su hazaña espacial


Felix Baumgartner saltó una sola vez, pero su hazaña se repitió en tantas portadas de periódicos y pantallas digitales, la zambullida en la estratosfera fue tan rentable en términos de marketing, que la sensación era la de un salto mútiple e infinito. Varios días después de su hazaña continúan llegando imágenes de su salto infinito. Esta vez desde la cámara que el deportista llevaba acoplada a su cuerpo.
"Un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para el marketing de las bebidas energéticas", rezaba un "tweet" tras el salto desde una cápsula a 39 kilómetros de altura que terminó con el aventurero de 43 años aterrizando a la perfección, caminando, en un suave descenso con paracaídas.
En su vuelo hacia el planeta Tierra y el desierto de Nuevo México, Baumgartner quebró tres de los cuatro récords posibles, entre ellos el de romper a 1.342,8 kilómetros por hora y sin ayuda mecánica la barrera del sonido. Pero hubo un cuarto récord que escapaba a su control, el de millones de personas enamoradas de su loca aventura en una tarde/noche de domingo.