domingo, 13 de enero de 2013

¿Por qué hay menos eclipses solares que lunares?


Los eclipses solares no son menos habituales que los lunares, de hecho ocurren casi con la misma frecuencia, generalmente dos veces por año.
Por ejemplo, en el período comprendido entre los años 2000 a.C. y 3000 habrá 11.898 eclipses solares y 12.064 lunares.
Sin embargo, es mucho menos común ver un eclipse solar desde cualquier punto de la Tierra que uno lunar. Y la razón se debe únicamente a la geometría.
Un eclipse lunar, cuando la Luna se mueve a través de la sombra de la Tierra, es visible desde cualquier lugar que se vea la luna sobre el horizonte, es decir, desde la mitad del planeta.
Pero cuando la Luna se mueve por delante del Sol, la sombra proyectada en la Tierra es menor. Abarca sólo unos 480km de ancho.
Por eso, los eclipses solares sólo son visibles desde una estrecha franja que cruza la Tierra, lo que hace más difícil acceder a una buena ubicación para observarlos.
Esta es la razón por la que se ven menos.

¿Por qué hay menos eclipses solares que lunares?


Los eclipses solares no son menos habituales que los lunares, de hecho ocurren casi con la misma frecuencia, generalmente dos veces por año.
Por ejemplo, en el período comprendido entre los años 2000 a.C. y 3000 habrá 11.898 eclipses solares y 12.064 lunares.
Sin embargo, es mucho menos común ver un eclipse solar desde cualquier punto de la Tierra que uno lunar. Y la razón se debe únicamente a la geometría.
Un eclipse lunar, cuando la Luna se mueve a través de la sombra de la Tierra, es visible desde cualquier lugar que se vea la luna sobre el horizonte, es decir, desde la mitad del planeta.
Pero cuando la Luna se mueve por delante del Sol, la sombra proyectada en la Tierra es menor. Abarca sólo unos 480km de ancho.
Por eso, los eclipses solares sólo son visibles desde una estrecha franja que cruza la Tierra, lo que hace más difícil acceder a una buena ubicación para observarlos.
Esta es la razón por la que se ven menos.

¿Es verdad que tenemos tres párpados?


La membrana nictitante es un tejido transparente que se mueve de lado a lado desde el rabillo interior hacia el exterior del ojo.
Su función es proteger y limpiar el ojo sin bloquear la visión.
Los pájaros, los reptiles, los peces y algunos mamíferos tienen membranas nictitantes.
Los humanos no, pero si uno tira del extremo del ojo, puede verse por dentro un pequeño doblez de piel.
Es el pliegue semilunar, un vestigio evolutivo de la membrana nictitante.

¿Es verdad que tenemos tres párpados?


La membrana nictitante es un tejido transparente que se mueve de lado a lado desde el rabillo interior hacia el exterior del ojo.
Su función es proteger y limpiar el ojo sin bloquear la visión.
Los pájaros, los reptiles, los peces y algunos mamíferos tienen membranas nictitantes.
Los humanos no, pero si uno tira del extremo del ojo, puede verse por dentro un pequeño doblez de piel.
Es el pliegue semilunar, un vestigio evolutivo de la membrana nictitante.

miércoles, 9 de enero de 2013

Las grasas perjudican la calidad del esperma


El consumo de grasas saturadas disminuye en un 41 por ciento el número de espermatozoides y en un 38 por ciento el esperma, según ha mostrado un equipo de investigadores daneses de Rigshospitalet, en Copenhague (Dinamarca), liderados por Tina Jensen.
Para realizar este estudio, que ha sido publicado en The American Journal of Clinical Nutrition, los investigadores encuestaron y examinaron a 701 hombres jóvenes daneses de unos 20 años de edad y realizaron chequeos entre los años 2008 y 2010. A todos ellos, se les preguntó también sobre los alimentos que comían en los últimos tres meses, y se les pidió una muestra de semen. Posteriormente, dividieron los resultados en cuatro grupos, dependiendo de si la cantidad de la ingesta de energía consumida provenía de las grasas saturadas, y compararon la cantidad de esperma de los hombres de cada grupo.
De esta forma, los expertos comprobaron que aquellos que consumían menos de 11,2 por ciento de grasas saturadas tenían una concentración media de espermatozoides de 50 millones por mililitro de semen. 
Por debajo de lo normal
De hecho, la Organización Mundial de la Salud define como normal que los hombres tengan más de 15 millones de espermatozoides por mililitro de semen y, en este estudio, tanto el 13 por ciento de los hombres que pertenecían al grupo de menor contenido de grasa, como el 18 por ciento de los hombres del grupo de mayor contenido graso, se situaron por debajo de ese nivel.

No obstante, esta investigación no es la primera en la que se relaciona la dieta con la producción y calidad de espermatozoides, ya que en el año 2011 investigadores brasileños descubrieron que comer más granos -trigo, avena o cebada- está asociado a una mejor concentración y movilidad de espermatozoides, y que ingerir fruta aumenta la velocidad y la agilidad del esperma. Otro trabajo, publicado en 2012 en Human Reproduction, mostró que los hombres con dietas más ricas en grasas tienen menos esperma y de peor calidad, mientras que aquellos que ingieren más alimentos con grasas polinsaturadas omega-3 -presentes en el pescado y el aceite- tienen un esperma de mejor calidad. 

Las grasas perjudican la calidad del esperma


El consumo de grasas saturadas disminuye en un 41 por ciento el número de espermatozoides y en un 38 por ciento el esperma, según ha mostrado un equipo de investigadores daneses de Rigshospitalet, en Copenhague (Dinamarca), liderados por Tina Jensen.
Para realizar este estudio, que ha sido publicado en The American Journal of Clinical Nutrition, los investigadores encuestaron y examinaron a 701 hombres jóvenes daneses de unos 20 años de edad y realizaron chequeos entre los años 2008 y 2010. A todos ellos, se les preguntó también sobre los alimentos que comían en los últimos tres meses, y se les pidió una muestra de semen. Posteriormente, dividieron los resultados en cuatro grupos, dependiendo de si la cantidad de la ingesta de energía consumida provenía de las grasas saturadas, y compararon la cantidad de esperma de los hombres de cada grupo.
De esta forma, los expertos comprobaron que aquellos que consumían menos de 11,2 por ciento de grasas saturadas tenían una concentración media de espermatozoides de 50 millones por mililitro de semen. 
Por debajo de lo normal
De hecho, la Organización Mundial de la Salud define como normal que los hombres tengan más de 15 millones de espermatozoides por mililitro de semen y, en este estudio, tanto el 13 por ciento de los hombres que pertenecían al grupo de menor contenido de grasa, como el 18 por ciento de los hombres del grupo de mayor contenido graso, se situaron por debajo de ese nivel.

No obstante, esta investigación no es la primera en la que se relaciona la dieta con la producción y calidad de espermatozoides, ya que en el año 2011 investigadores brasileños descubrieron que comer más granos -trigo, avena o cebada- está asociado a una mejor concentración y movilidad de espermatozoides, y que ingerir fruta aumenta la velocidad y la agilidad del esperma. Otro trabajo, publicado en 2012 en Human Reproduction, mostró que los hombres con dietas más ricas en grasas tienen menos esperma y de peor calidad, mientras que aquellos que ingieren más alimentos con grasas polinsaturadas omega-3 -presentes en el pescado y el aceite- tienen un esperma de mejor calidad. 

domingo, 16 de diciembre de 2012

Medicamentos, los nuevos contaminantes de las aguas


¿Dolor de cabeza después de una jornada agotadora de trabajo? La solución la tenemos muchas veces al alcance de la mano en la mesa de noche: dos antiinflamatorios con un vaso de agua y se acabó el problema.
Los residuos de los medicamentos son los nuevos contaminantes de las aguas del planeta.
Resulta que la próxima vez que vaya al baño, renovado y probablemente sin jaqueca, eliminará a través de la orina entre el 50 y el 90% de la pastilla que tomó para aliviar el dolor. Estos residuos viajan por el desagüe y van a parar a las aguas servidas.
Al no existir mecanismos de depuración 100% efectivos, los residuos regresan a las aguas donde peces, crustáceos y miles de especies marinas terminan consumiendo el resto de ese medicamento que los humanos desechamos.
Los científicos europeos están alarmados por la situación. En Francia, un grupo de investigadores encontró residuos de ibuprofeno, aspirina y antidepresivos en las superficies de ríos cercanos a Burdeos y hasta en el famoso río Sena, que atraviesa la ciudad de Paris.
"Estos residuos de medicamentos pueden causar problemas en la reproducción de la especie marina y además bajan las defensas de su sistema inmunitario", le dijo a BBC Mundo Philippe Garrigues, del Instituto Nacional de Investigación (CNRS, por sus siglas en francés) de Francia. El nivel de toxicidad y su impacto en las especies está en estudio.
A un ser humano el diclofenaco (más conocido como Voltarén) le puede desinflamar un tobillo o eliminar su dolor de espalda. Pero el impacto es negativo cuando este fármaco llega a una especie marina. Puede, por ejemplo, disminuir su fertilidad.
El champú y el maquillaje también
Nuestra higiene cotidiana también contribuye contaminar las aguas del planeta. Algunos de los componentes del champú que utilizamos en la ducha diaria o los compuestos del maquillaje femenino son una amenaza para las especies marinas.
Estos residuos tampoco están siendo eliminados en el proceso de purificación de las aguas. "Esto se debe a que cuando las estaciones de depuración fueron construidas en Francia, no fueron concebidas para tratar este tipo de productos en las aguas", dijo Garrigues.
En España hay un panorama similar. Solo se purifica el 50% de las aguas residuales urbanas, según le confirmó a BBC Mundo el grupo ecologista WWF.
La situación es aún más preocupante cuando estas aguas, que contienen nuestros desechos sin ser totalmente depurados, llegan a míticos lugares como el Parque Nacional de Doñana, situado en Andalucía, España, donde habitan más de 200 mil aves marinas.
Según la Organización Mundial de la Salud, el 50% de los fármacos son empleados de manera inapropiada.