domingo, 11 de noviembre de 2012

Curiosidades

Cómo saben los animales hacia donde migrar?
Algunas aves, peces, tortugas y ballenas recorren enormes distancias para encontrar comida o aparearse.
La que viaja más lejos es la becasina de cola barrada, que vuela más de 10.000 km desde Nueva Zelanda a Alaska.
Los ánades son capaces de encontrar el norte analizando las estrellas, una habilidad genéticamente programada.
Muchas otras aves, al igual que las salamandras, los salmones y los hámsteres, utilizan el campo magnético de la tierra.
Las tortugas bobas pueden sentir la fuerza y la dirección del campo magnético de la tierra poco después de su nacimiento, y luego usar esta habilidad para navegar a lo largo de su ruta migratoria.
Otros animales utilizan las características de la tierra, como cordilleras, ríos y océanos.
Los ñus siguen el olor de la lluvia y los salmones hacen uso de su olfato para volver a la misma corriente que los vio nacer.
¿El hombre seguirá batiendo récords de atletismo indefinidamente?
Los deportes olímpicos mas "puros", como correr, saltar y nadar, están limitados por nuestra anatomía.
El récord de 100 metros planos probablemente nunca será menos que 8,99 segundos, porque las fuerzas necesarias para hacer menos tiempo, romperían los tendones de los huesos.
Es poco probable que la evolución cambie tanto nuestro cuerpo como para pasar sobrepasar esos límites.
Sin embargo, si las piernas biónicas de los paralímpicos continúan evolucionando, es posible que algún día rompan los récords del atletismo convencional.
¿La estatura la determinan más los padres que las madres?
No. La estatura adulta se determina por una combinación de genes, dieta y hormonas.
Heredamos los genes de ambos padres y de igual manera.
Es cierto que la estatura se puede predecir con bastante precisión a partir de la estatura del padre y de la madre.
Pero sólo podemos llegar a nuestro máximo potencial si contamos con una buena alimentación durante nuestra infancia y adolescencia - y cuando se trata de alimentación, es probable que sean las mamás las más influyentes.
¿Podría existir agua en otros lugares del sistema solar?
La tierra es el único planeta que tiene grandes cantidades de agua corriente, aunque algunos científicos afirman que Marte podría albergar cantidades sustanciales.
A principios de este año, un equipo dirigido por Francis McCubbin, de la Universidad de Nuevo México, descubrió compuestos hidratados en meteoritos provenientes de Marte.
Argumentan que estos compuestos apoyan la existencia de grandes cantidades de agua en las rocas, debajo de la superficie.

Curiosidades

Cómo saben los animales hacia donde migrar?
Algunas aves, peces, tortugas y ballenas recorren enormes distancias para encontrar comida o aparearse.
La que viaja más lejos es la becasina de cola barrada, que vuela más de 10.000 km desde Nueva Zelanda a Alaska.
Los ánades son capaces de encontrar el norte analizando las estrellas, una habilidad genéticamente programada.
Muchas otras aves, al igual que las salamandras, los salmones y los hámsteres, utilizan el campo magnético de la tierra.
Las tortugas bobas pueden sentir la fuerza y la dirección del campo magnético de la tierra poco después de su nacimiento, y luego usar esta habilidad para navegar a lo largo de su ruta migratoria.
Otros animales utilizan las características de la tierra, como cordilleras, ríos y océanos.
Los ñus siguen el olor de la lluvia y los salmones hacen uso de su olfato para volver a la misma corriente que los vio nacer.
¿El hombre seguirá batiendo récords de atletismo indefinidamente?
Los deportes olímpicos mas "puros", como correr, saltar y nadar, están limitados por nuestra anatomía.
El récord de 100 metros planos probablemente nunca será menos que 8,99 segundos, porque las fuerzas necesarias para hacer menos tiempo, romperían los tendones de los huesos.
Es poco probable que la evolución cambie tanto nuestro cuerpo como para pasar sobrepasar esos límites.
Sin embargo, si las piernas biónicas de los paralímpicos continúan evolucionando, es posible que algún día rompan los récords del atletismo convencional.
¿La estatura la determinan más los padres que las madres?
No. La estatura adulta se determina por una combinación de genes, dieta y hormonas.
Heredamos los genes de ambos padres y de igual manera.
Es cierto que la estatura se puede predecir con bastante precisión a partir de la estatura del padre y de la madre.
Pero sólo podemos llegar a nuestro máximo potencial si contamos con una buena alimentación durante nuestra infancia y adolescencia - y cuando se trata de alimentación, es probable que sean las mamás las más influyentes.
¿Podría existir agua en otros lugares del sistema solar?
La tierra es el único planeta que tiene grandes cantidades de agua corriente, aunque algunos científicos afirman que Marte podría albergar cantidades sustanciales.
A principios de este año, un equipo dirigido por Francis McCubbin, de la Universidad de Nuevo México, descubrió compuestos hidratados en meteoritos provenientes de Marte.
Argumentan que estos compuestos apoyan la existencia de grandes cantidades de agua en las rocas, debajo de la superficie.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Nacen en España los dos primeros bebés sin una mutación genética que predispone al cáncer de colon



  • Se trata de dos gemelos que nacieron tras un diagnóstico preimplantacional
  • La ténica detecta la mutación genética y las anomalías cromosómicas de embriones
  • La familia del padre de los gemelos tiene esta mutación que predispone al cáncer
La lucha contra el cáncer puede empezar desde el mismo momento de la gestación. Un equipo de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAM) y del Programa de Reproducción Asistida Fundació Puigvert-Hospital de Sant Pau, también en la ciudad condal, ha presentado a los primeros gemelos nacidos en el mundo con una doble condición: por una parte, no han heredado la mutación genética que les predisponía a sufrir el más común del cáncer de colon hereditario, el síndrome de Lynch pero, además, cuando eran embriones de apenas tres días, los expertos se aseguraron de que no iban a presentar tampoco alternaciones cromosómicas que cuestionaran su viabilidad o les provocaran graves enfermedades en un futuro.
Es un paso más en el diagnóstico genético preimplantacional (DGP), la técnica que se inauguró en España en 1994 para conseguir que una pareja diera a luz por primera vez en el país a un niño libre del gen de la hemofilia.
Aunque son muchas las patologías que se evitan actualmente de forma rutinaria mediante el DGP, el método no siempre se puede aplicar. Como explica Albert Obradors, que participó en la gestación presentada hoy y es actualmente director de laboratorio de la Clínica Eugin, la Ley exige que se cumplan ciertas características: que la enfermedad a evitar sea muy grave o sin tratamiento, que se trate de una enfermedad de aparición temprana o que implique alteraciones que puedan dificultar la viabilidad del embrión.
En el cáncer de colon hereditario no polipósico (HNPCC) no se cumpliría la segunda característica, ya que la enfermedad puede aparecer después de la segunda o tercera década de vida, señala Obrador. Por esta razón, en este caso se tuvo que solicitar permiso a la Comisión Nacional de Reproducción Asistida, que lo concedió.
Lo mismo sucedió con el primer niño nacido en España sin una mutación asociada al riesgo de cáncer de mama, que dirigió el mismo equipo que ha conseguido ahora el nuevo nacimiento libre del riesgo de desarrollar un cáncer de colon.
La historia de esta gestación, que ha sido publicado en la revista 'Clinical Genetics', supone un hito por ir más allá de evitar el síndrome de Lynch. Con la finalidad de aumentar la probabilidad de gestación, se planteó la posibilidad de diagnosticar no solo la mutación en los embriones, sino también su dotación cromosómica, lo que hicieron mediante una técnica desarrollada por la Unidad de Biología Celular y Genética Médica de la Facultad de Medicina de la UAM, denominada diagnóstico genético preimplantacional de doble factor genético (DF-DGP).
El padre de los gemelos, que nacieron en agosto de 2011, supo que presentaba una mutación asociada al cáncer de colon hereditario cuando se le detectó esta enfermedad con tan solo 37 años. "Se le sometió a radioterapia y quimioterapia y quedó estéril; pudo ser padre biológico porque su especialista en oncología le animó a preservar su semen". Para contar con un número suficiente de embriones, los especialistas optaron por someter a la madre a dos ciclos de reproducción asistida. Con los ovocitos obtenidos y el semen preservado del padre se realizó una fecundación in vitro, tras la cual evolucionaron 12 embriones. Los investigadores extrajeron dos células de cada uno de estos, una para el estudio de la mutación familiar y otra para el estudio de todos los cromosomas, mediante la técnica de hibridación genómica comparada (CGH).
Lo primero fue buscar la mutación que, presente en la familia del padre, podría condenar a los niños a más de un 80% de posibilidades de padecer el síndrome de Lynch. Solo cinco de los embriones no la presentaban y, de estos, solo tres resultaron ser cromosómicamente normales. Se implantaron dos, que resultaron en el nacimiento de un niño y una niña, ambos sanos y sin riesgo de padecer síndrome de Lynch.
Una enfermedad poco frecuente
De estos, entre un 80% y un 90% son no polipósicos, es decir, provocados por la enfermedad de Lynch. El resto son síndromes que se presentan con múltiples pólipos, "alguno de los cuales se malignizará".
Bénitez señala que ambas formas de cáncer de colon hereditario, siguen un modelo de herencia dominante de un gen, por lo que la descendencia de alguien afectado tendría un 50% de posibilidades de recibirlo.
Pero ¿qué tipo de vida llevan los afectados por estas mutaciones? ¿Qué se les ha evitado a los dos niños de Barcelona? Según explica Benítez, en el caso del cáncer no polipósico, los afectados han de someterse a un seguimiento consistente en colonoscopias anuales. "Es algo desagradable y más si se tiene en cuenta que hay que empezar en la adolescencia; puede suceder que en algún momento se cansen y pospongan la prueba y, cuando se detecte el cáncer, ya sea tarde", comenta el experto.

Nacen en España los dos primeros bebés sin una mutación genética que predispone al cáncer de colon



  • Se trata de dos gemelos que nacieron tras un diagnóstico preimplantacional
  • La ténica detecta la mutación genética y las anomalías cromosómicas de embriones
  • La familia del padre de los gemelos tiene esta mutación que predispone al cáncer
La lucha contra el cáncer puede empezar desde el mismo momento de la gestación. Un equipo de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAM) y del Programa de Reproducción Asistida Fundació Puigvert-Hospital de Sant Pau, también en la ciudad condal, ha presentado a los primeros gemelos nacidos en el mundo con una doble condición: por una parte, no han heredado la mutación genética que les predisponía a sufrir el más común del cáncer de colon hereditario, el síndrome de Lynch pero, además, cuando eran embriones de apenas tres días, los expertos se aseguraron de que no iban a presentar tampoco alternaciones cromosómicas que cuestionaran su viabilidad o les provocaran graves enfermedades en un futuro.
Es un paso más en el diagnóstico genético preimplantacional (DGP), la técnica que se inauguró en España en 1994 para conseguir que una pareja diera a luz por primera vez en el país a un niño libre del gen de la hemofilia.
Aunque son muchas las patologías que se evitan actualmente de forma rutinaria mediante el DGP, el método no siempre se puede aplicar. Como explica Albert Obradors, que participó en la gestación presentada hoy y es actualmente director de laboratorio de la Clínica Eugin, la Ley exige que se cumplan ciertas características: que la enfermedad a evitar sea muy grave o sin tratamiento, que se trate de una enfermedad de aparición temprana o que implique alteraciones que puedan dificultar la viabilidad del embrión.
En el cáncer de colon hereditario no polipósico (HNPCC) no se cumpliría la segunda característica, ya que la enfermedad puede aparecer después de la segunda o tercera década de vida, señala Obrador. Por esta razón, en este caso se tuvo que solicitar permiso a la Comisión Nacional de Reproducción Asistida, que lo concedió.
Lo mismo sucedió con el primer niño nacido en España sin una mutación asociada al riesgo de cáncer de mama, que dirigió el mismo equipo que ha conseguido ahora el nuevo nacimiento libre del riesgo de desarrollar un cáncer de colon.
La historia de esta gestación, que ha sido publicado en la revista 'Clinical Genetics', supone un hito por ir más allá de evitar el síndrome de Lynch. Con la finalidad de aumentar la probabilidad de gestación, se planteó la posibilidad de diagnosticar no solo la mutación en los embriones, sino también su dotación cromosómica, lo que hicieron mediante una técnica desarrollada por la Unidad de Biología Celular y Genética Médica de la Facultad de Medicina de la UAM, denominada diagnóstico genético preimplantacional de doble factor genético (DF-DGP).
El padre de los gemelos, que nacieron en agosto de 2011, supo que presentaba una mutación asociada al cáncer de colon hereditario cuando se le detectó esta enfermedad con tan solo 37 años. "Se le sometió a radioterapia y quimioterapia y quedó estéril; pudo ser padre biológico porque su especialista en oncología le animó a preservar su semen". Para contar con un número suficiente de embriones, los especialistas optaron por someter a la madre a dos ciclos de reproducción asistida. Con los ovocitos obtenidos y el semen preservado del padre se realizó una fecundación in vitro, tras la cual evolucionaron 12 embriones. Los investigadores extrajeron dos células de cada uno de estos, una para el estudio de la mutación familiar y otra para el estudio de todos los cromosomas, mediante la técnica de hibridación genómica comparada (CGH).
Lo primero fue buscar la mutación que, presente en la familia del padre, podría condenar a los niños a más de un 80% de posibilidades de padecer el síndrome de Lynch. Solo cinco de los embriones no la presentaban y, de estos, solo tres resultaron ser cromosómicamente normales. Se implantaron dos, que resultaron en el nacimiento de un niño y una niña, ambos sanos y sin riesgo de padecer síndrome de Lynch.
Una enfermedad poco frecuente
De estos, entre un 80% y un 90% son no polipósicos, es decir, provocados por la enfermedad de Lynch. El resto son síndromes que se presentan con múltiples pólipos, "alguno de los cuales se malignizará".
Bénitez señala que ambas formas de cáncer de colon hereditario, siguen un modelo de herencia dominante de un gen, por lo que la descendencia de alguien afectado tendría un 50% de posibilidades de recibirlo.
Pero ¿qué tipo de vida llevan los afectados por estas mutaciones? ¿Qué se les ha evitado a los dos niños de Barcelona? Según explica Benítez, en el caso del cáncer no polipósico, los afectados han de someterse a un seguimiento consistente en colonoscopias anuales. "Es algo desagradable y más si se tiene en cuenta que hay que empezar en la adolescencia; puede suceder que en algún momento se cansen y pospongan la prueba y, cuando se detecte el cáncer, ya sea tarde", comenta el experto.

Epigenética, la nueva frontera de la medicina


Si compartimos más del 90% de nuestro genoma con los chimpancés, si tenemos el mismo número de genes que los ratones, ¿por qué somos tan diferentes? ¿Qué define nuestra identidad genética?
En el pasado se pensó que era definida por los genes que heredamos de nuestros padres, pero el genoma es sólo una parte de la historia. La otra tiene que ver con un campo de la ciencia considerado una de las nuevas fronteras de la medicina: la epigenética.
"El genoma es el abecedario del ADN, del material genético, y el epigenoma es toda la regulación de ese genoma. Si imaginamos un ordenador o computadora, el hardware es el genoma mientras que el software, toda la programación, es el epigenoma".
El epigenoma representa cambios químicos que no afectan a la secuencia de ADN pero pueden modificar la expresión de los genes, activándolos o silenciándolos. Estas variaciones pueden aparecer debido a factores ambientales y pueden ser heredables.
"El código epigenético se superpone al código genético, es decir tenemos una instalación eléctrica que serían las bombillas, los cables, el genoma. La epigenética sería la serie de interruptores de la luz, que van encendiendo o apagando distintos genes".
Este epigenoma no es fijo sino dinámico y puede alterarse durante la vida de un individuo por diversos factores, como por ejemplo, el tabaco, el ejercicio o la nutrición.
El epigenoma es más flexible de lo que jamás se imaginó en el pasado y esto podría tener enormes implicaciones en el campo de la salud en el futuro, ya que significaría que tenemos más control sobre nuestro destino genético de lo que se pensaba.
"Los gemelos monozigóticos que son los que tienen el mismo ADN pueden tener enfermedades distintas porque aunque su genoma es el mismo, por la forma en que se encienden y apagan los genes por estas marcas que se añaden al ADN, tienen un epigenoma distinto", señaló Esteller.
"El ADN está formado por Cs, Gs, As y Ds, por estas cuatro piezas del puzzle mezcladas en millones de combinaciones".
"Esa c puede ser una c o una metil-c, es decir, un grupo metilo añadido a la c. Un grupo metilo es un grupo carbono y tres grupos de hidrógeno. Eso que parece una tontería, algo muy pequeñito, hace que el gen debajo del metil-c esté inactivo. Si no tienes el grupo metilo está activo, y eso ya determina actividades distintas de los genes, enfermedades distintas".
Esteller explicó a BBC Mundo que el ADN de cada célula "mide dos metros si se desenrrollara y se pusiera recto, pero para que quepa dentro del núcleo de la célula lo que está es muy empaquetado. Quien enrolla eso es la epigenética que se encarga de enrollar de forma distinta el ADN en una neurona y en una célula del corazón. Ambas tienen el mismo ADN, el genoma es el mismo, pero sabemos que el aspecto es muy distinto, una hace neurotransmisores y la del corazón se contrae".
Circunstancias ambientales
"Hay un epigenoma sano, el de la salud, que es muy importante para permitir que los genes se expresen cuando deben expresarse y donde deben expresarse. Pero aparte de esto tenemos un epigenoma que se puede alterar por circunstancias ambientales diversas, por ejemplo el tabaco altera el epigenoma".
El ejercicio y la alimentación, en cambio, podrían alterar el epigenoma en forma positiva.
"Hay menos datos, pero hay estudios que demuestran, por ejemplo, que hábitos de sueño-vigilia correctos, alimentación correcta, ejercicio, también están asociados a mantener un epigenoma mas estable".
En una de las pruebas que la Dra Zierat mostró a la BBC, el ejercicio induce cambios epigenéticos que hacen al tejido más eficiente en la metabolización de la glucosa y la combustión de grasa.
Genoma oscuro.
"Y algo muy importante es que afecta lo que llamamos el genoma oscuro. En nuestro ADN los genes clásicos de toda la vida (que producen proteínas como hemoglobinas) son sólo un 10%. Hay un 90% del genoma que está haciendo otras cosas, regulando el resto del genoma haciendo que el ADN sea estable. Ese ADN oscuro sabemos que está activo y haciendo muchas cosas y esas cosas son muchas de ellas epigenéticas".
"En la célula tumoral hay cambios epigenéticos que lo que hacen es inactivar a genes que deberían frenar el crecimiento y eso hace que la célula no tenga esos frenos y empiece a acelerar, a proliferar, a dividirse. Una las causas de los tumores son los cambios epigenéticos".

Epigenética, la nueva frontera de la medicina


Si compartimos más del 90% de nuestro genoma con los chimpancés, si tenemos el mismo número de genes que los ratones, ¿por qué somos tan diferentes? ¿Qué define nuestra identidad genética?
En el pasado se pensó que era definida por los genes que heredamos de nuestros padres, pero el genoma es sólo una parte de la historia. La otra tiene que ver con un campo de la ciencia considerado una de las nuevas fronteras de la medicina: la epigenética.
"El genoma es el abecedario del ADN, del material genético, y el epigenoma es toda la regulación de ese genoma. Si imaginamos un ordenador o computadora, el hardware es el genoma mientras que el software, toda la programación, es el epigenoma".
El epigenoma representa cambios químicos que no afectan a la secuencia de ADN pero pueden modificar la expresión de los genes, activándolos o silenciándolos. Estas variaciones pueden aparecer debido a factores ambientales y pueden ser heredables.
"El código epigenético se superpone al código genético, es decir tenemos una instalación eléctrica que serían las bombillas, los cables, el genoma. La epigenética sería la serie de interruptores de la luz, que van encendiendo o apagando distintos genes".
Este epigenoma no es fijo sino dinámico y puede alterarse durante la vida de un individuo por diversos factores, como por ejemplo, el tabaco, el ejercicio o la nutrición.
El epigenoma es más flexible de lo que jamás se imaginó en el pasado y esto podría tener enormes implicaciones en el campo de la salud en el futuro, ya que significaría que tenemos más control sobre nuestro destino genético de lo que se pensaba.
"Los gemelos monozigóticos que son los que tienen el mismo ADN pueden tener enfermedades distintas porque aunque su genoma es el mismo, por la forma en que se encienden y apagan los genes por estas marcas que se añaden al ADN, tienen un epigenoma distinto", señaló Esteller.
"El ADN está formado por Cs, Gs, As y Ds, por estas cuatro piezas del puzzle mezcladas en millones de combinaciones".
"Esa c puede ser una c o una metil-c, es decir, un grupo metilo añadido a la c. Un grupo metilo es un grupo carbono y tres grupos de hidrógeno. Eso que parece una tontería, algo muy pequeñito, hace que el gen debajo del metil-c esté inactivo. Si no tienes el grupo metilo está activo, y eso ya determina actividades distintas de los genes, enfermedades distintas".
Esteller explicó a BBC Mundo que el ADN de cada célula "mide dos metros si se desenrrollara y se pusiera recto, pero para que quepa dentro del núcleo de la célula lo que está es muy empaquetado. Quien enrolla eso es la epigenética que se encarga de enrollar de forma distinta el ADN en una neurona y en una célula del corazón. Ambas tienen el mismo ADN, el genoma es el mismo, pero sabemos que el aspecto es muy distinto, una hace neurotransmisores y la del corazón se contrae".
Circunstancias ambientales
"Hay un epigenoma sano, el de la salud, que es muy importante para permitir que los genes se expresen cuando deben expresarse y donde deben expresarse. Pero aparte de esto tenemos un epigenoma que se puede alterar por circunstancias ambientales diversas, por ejemplo el tabaco altera el epigenoma".
El ejercicio y la alimentación, en cambio, podrían alterar el epigenoma en forma positiva.
"Hay menos datos, pero hay estudios que demuestran, por ejemplo, que hábitos de sueño-vigilia correctos, alimentación correcta, ejercicio, también están asociados a mantener un epigenoma mas estable".
En una de las pruebas que la Dra Zierat mostró a la BBC, el ejercicio induce cambios epigenéticos que hacen al tejido más eficiente en la metabolización de la glucosa y la combustión de grasa.
Genoma oscuro.
"Y algo muy importante es que afecta lo que llamamos el genoma oscuro. En nuestro ADN los genes clásicos de toda la vida (que producen proteínas como hemoglobinas) son sólo un 10%. Hay un 90% del genoma que está haciendo otras cosas, regulando el resto del genoma haciendo que el ADN sea estable. Ese ADN oscuro sabemos que está activo y haciendo muchas cosas y esas cosas son muchas de ellas epigenéticas".
"En la célula tumoral hay cambios epigenéticos que lo que hacen es inactivar a genes que deberían frenar el crecimiento y eso hace que la célula no tenga esos frenos y empiece a acelerar, a proliferar, a dividirse. Una las causas de los tumores son los cambios epigenéticos".

El cambio climático contribuyó al colapso del Imperio Maya


Según explican en un artículo publicado en la revista 'Science', los cambios en el clima en la región que hoy es Centroamérica propiciaron el declive de una de las civilizaciones más prósperas: el Imperio Maya.
Durante muchos años, las razones que causaron el colapso de esta civilización, que alcanzó su máximo desarrollo desde el año 300 de nuestra era hasta el 1.000 (durante el denominado periodo clásico), han sido uno de los grandes misterios para los historiadores.
Los historiadores fechan hacia el siglo XI el inicio del ocaso de la civilización maya clásica, cuyas ruinas nos han permitido hacernos una idea del esplendor que llegó a alcanzar y que se extendió por el territorio que hoy ocupan Guatemala, Honduras, El Salvador y Belice. Durante el periodo clásico hicieron grandes avances en campos como la astronomía y la medicina.
Según este estudio publicado en 'Science', en el que han colaborado arqueólogos y geólogos, los periodos de sequía causados por el cambio climático contribuyeron a largo plazo a la fragmentación social y al colapso político.
Los investigadores que firman esta nueva investigación, liderada por Douglas Kennett, de la Universidad del Estado de Pennsylvania, se basaron en el estudio de estalagmitas de 2.000 años de antigüedad de la cueva Yok Balum, en el sur de Belice. Esta cueva se encuentra a unos cinco kilómetros de las ruinas de la ciudad de Uxbenka.
Estalagmitas, un archivo natural
Tomaron muestras de esta cueva y midieron la composición de los isótopos de oxígeno en las estalagmitas para crear un registro de lluvias. Estos isótopos viajan con la lluvia en los depósitos de la cueva y están incorporados en el crecimiento de estas formaciones milenarias. De esta forma, reflejan la cantidad de precipitación que cayó a la superficie terrestre.
Según explican en su artículo, los registros de lluvia grabados en las estalagmitas de esta cueva reflejan que las épocas de más precipitaciones coinciden con la expansión de la población maya y el desarrollo que se dio durante el periodo comprendido entre los años 450 y 660. Tras esta época, llegó un periodo caracterizado por varias sequías, que causaron un declive en la producción agrícola en los siglos siguientes y contribuyeron a la desintegración de los sistemas políticos.
El análisis de las estalagmitas reveló que las sequías más severas ocurrieron tras el colapso político generalizado de los centros del imperio. Estiman los investigadores que se produjeron en los años 1.020 y 1.100. La civilización maya, no obstante, continuó tras el periodo clásico hasta la llegada de los españoles.